Atramentos
Óscar Muñoz

 
La Tabacalera 

2015 - Madrid, España

Curadores Proyecto FOCUS COLOMBIA: Jaime Cerón, luis Fernando Ramírez, José Roca, Santiago Rueda y Maria WillsProducción Ejecutiva: Adriana Pineda
Diseño Gráfico: 
Toquica
Fotografías: David Escobar
Galerías participantes: 
Casas Riegner, Doce cero cero, El Museo, Instituto de visión, Jenny Vila, LA Galería, La Oficina, Nueve ochenta, Sextante, Valenzuela y Klenner.


Ministerio de Cultura de Colombia

Óscar Muñoz (1951), Popayán, Colombia) es uno de los artistas colombianos más reconocidos por la poética de sus obras, que rozan la magia, y por la sofisticación técnica de sus procesos que incluyen acciones tan sencillas como dibujar en un pavimento caliente hasta que la imagen desaparece. Su trayectoria comenzó en la década del noventa, cuando concretó una singular pieza: la serigrafía sobre agua de su propio retrato (Narciso). Posteriormente, en la diestra edición de sus videos, su obsesión ha sido la ilusión que produce la imagen, su perdida en el recuerdo y su eterno retorno.

El manejo conceptual de su obra está ligado a la concreción o dispersión de la imagen, siempre desde una reflexión casi artesanal, con diversos materiales y técnicas. En la mayoría de los casos se trata de procesos que él ha inventad, tal como el grabado sobre un espejo con grasa y aliento, el pirograbado con cigarrill, o la impresión sobre agua mencionada, a partir de la cual ha realizado otros trabajos como la instalación Simulacros, la videoinstalación Sedimentaciones y algunas de las diseñadas in-situ para Atramentos.

Como lo sugiere el sociólogo Richard Sennet, hacer es pensar y, en este sentido, la reiteración de un trabajo manual, de una técnica, no es monótona, sino que es un proceso reflexivo, la puerta de entrada a un modo de vida casi espiritual, que se manifiesta en el carácter alquímico del trabajo de Muñoz. El artesano de Sennet no está interesado en medios que lleven a un fin de manera predeterminada, busca es problemas y paradojas que le permitan aprender o crear maneras de resolverlas.

¿Cómo reversar los procesos de impresión para devolver la tinta a su origen? Este proyecto intenta reversar el ciclo de concreción de la imagen, volver a jugar con los tiempos de vida de los documentos visuales o escritos, convirtiéndolos en manchas, en lagunas de tinta que representan fragmentos del pasado.

CORREGIR REVISAR EL PÁRRAFO QUE DEVIESES IR AQU{I EN CATÁLOGO IMPRESO

Aquí el soporte deja de estar fijo, la impronta se desprende y lo figurativo y conceptual se abstraen para conformar islas de pigmento y mapas de letras deshechas.

El hombre se aliena en sus imágenes y se cansa de las palabras, por ello las pierde. El filósofo Vilem Flusser dice que los hombres, desde el segundo milenio antes de Cristo, han luchado contra esa quimera que es la imagen para lograr un contacto más cercano con la realidad. “Su método consistió en romper los elementos de la imagen de la superficie y alinearlos. Así inventaron la escritura lineal . Al hacerlo transcodificaron el tiempo cíclico de la magia en el tiempo lineal de la historia, creando así la conciencia histórica y la historia en el sentido propio del termino. Desde entonces, la conciencia histórica lucha contra la conciencia mágica”.

Aunque la escritura esté ligada a los conceptos y la imagen a la magia, el presente proyecto demuestra que no necesariamente compiten: magia y concepto fluyen, se abstraen, se tornan pigmento. Fotografías y narrativa tratan de contener el mundo, eternizan momentos vividos, aunque al final no son más que huellas. Por más explicaciones que un texto intente darle a una imagen, o por más que una imagen condense el mundo, este es esencialmente elusivo e imposible de codificar. Ni siquiera el tiempo tiene el poder de congelar. Toda palabra, todo icono, todo símbolo cae en el exceso de la contemporaneidad y se va por un sumidero, metáfora que Muñoz usa reiteradamente en su obra para representar el olvido.

La memoria se alimenta, más que de vivencias, de mediaciones. La escritura, como menciona Flusser, es una mediación al igual que las imagene. Pero son mediaciones distintas que se apoyan y se atacan, en un proceso que satura de conceptos, de líneas históricas y de ilusiones visuales, construcciones que cimentan realidades ficticias. Se trata de islas sumergidas que alimentan recuerdos de hechos que no vivimos pero que, en últimas, sentimos más propios que la vida misma.

La exposición Atramentos es una nueva reflexión del artista sobre la memoria, esta vez, a partir de la tensión entre la palabra y la imagen impresas, cargadas de significados, como factores menguantes del ejercicio del recuerdo. Bien lo señala Platón, en Fedro, al referirse a la escritura: “Ella no producirá sino olvido en las almas de los que conozcan, haciéndoles despreciar la memoria; fijados en este auxilio extraño abandonarán a caracateres materiales el cuidado de conservar los recuerdos, cuyo rastro habrá perdido su espíritu”.

Muñoz un archivista apasionado de las palabras, los periódicos y las imágenes, nos revela en este nuevo trabajo esa inercia de la mente al dejar impresos los recuerdos, reconociendo, a la vez, su carácter trágico: lo grabado se borra, la tinta se lava, el recuerdo se va por el sumidero, el pasado es efímero y el presente deja de serlo con cada instante que pasa.

Esta instalación presenta Tipo/grafías creadas especialmente para el espacio de la muestra. Las obras ponen a dialogar estos baños abandonados que son, en sí mismos, un contendor de la memoria –hacen parte de un edificio histórico que funcionó como fábrica de tabaco desde 1809- al lado de obras previas como Simulacros y Sedimentaciones.

El proyecto ronda una profunda reflexión sobre la dislocación del yo. Todas las obras muestran una presencia permanente, un fantasma sin rostro que recorre los espacios abandonados, borrando con su mano las imágenes. Muñoz cita a Rimbaud para decir “yo soy otro”. Al final, la obra de Muñoz hace palpable que aunque la memoria nos traicione con el olvido, somos residuos de todo lo que hemos visto y leído, somo la impronta del pasado.

María Wills
Comisaria Focus Colombia / Arco Colombia